El día del fin del mundo.
CAPITULO 8° ¡Me iba a casar!¿Me iba a casar? Salí de aquella casa temblando como un flan. Ni yo misma era consciente de todas las connotaciones que tenía aquello. Que me casara iba a caer como una bomba, pero si además añadía como novio a Andrés Sánchez Ferrer, la bomba sería atómica. Caminaba hacia mi casa llevando la mente en blanco. No sabía que me había pasado, no sabía porque le había hecho a él aquella propuesta, no sabía qué iba a hacer a continuación. Sólo sabía que no me arrepentía...y que se iba a armar la gorda. Lo primero que hice al entrar en casa fue buscar a mi tía. La encontré en la cocina refunfuñando sola y repasando lo que Lola había limpiado, como si fuera necesario. Me puse frente a ella, la mire a los ojos y se lo dije sin preámbulos ni sutilezas. Pensé que no me creería, que tendría que insistir y aún así se lo tomaría a guasa, pero no; se quedó mirándome paralizada y cuando al fin reaccionó comenzó a chillar y a re...