BAŞKASININ HATASI
CAPITULO 13 Yusuf e Hiranur solían ir al pueblo cada quince días y siempre llegaban cargados de regalos para su nieta. Daba lo mismo que fuera ropa o juguetes, la pequeña Meryem era el centro de su ilusión. - ¡Pero si estás más grande cada vez que te veo!- Como todas las abuelas, Hiranur le hablaba a su nieta con voz infantil y aguda y se volvía loca cuando la pequeña la miraba con sus ojazos azules y esbozaba una sonrisa o un amago de querer contestar. Entonces los abuelos estallaban de gusto y coincidían los dos en que no había otra niña más espabilada que aquella. - Miran, hijo,- susurraba la madre con el fin de que nadie más la oyera.- Dirás que tu hermano y tu cuñada no han venido a ver a la niña, pero es que están muy ocupados... No se lo tengas en cuenta. No te enfades con ellos. El asentía y la tranquilizaba. - Lo entiendo, mamá. Todo está bien. Ell...